La delegación internacional, compuesta por representantes políticos, periodistas y activistas de Francia, Bélgica o Dinamarca, entre otros, ha sido la primera en poder entrar en la municipalidad de Nabatieh, desde que en marzo esta zona sur libanesa sufriera un auténtico asedio por parte del Estado de Israel, cuyo ministro de Defensa aseguró que seguiría allí los patrones aplicados en Gaza y Rafah.
Lidón Soriano, representante de Yala Nafarroa y de la Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina (RESCOP) y que participa en esta delegación, ha querido agradecer a las autoridades locales la invitación y ha recordado que “la presencia internacional es una forma de romper con el aislamiento político, social y narrativo que pretende imponer el Estado de Israel”. Para Soriano, “la limpieza étnica que Israel está aplicando en Palestina desde hace 80 años está siendo ampliada al sur del Líbano cumpliendo las directrices establecidas por el sionismo desde 1.897”. “Israel” ha señalado la representante de Yala, “replica metodología, objetivos y comete los mismos crímenes de guerra con la misma impunidad que en Palestina. En este sentido, nosotras solo somos una pequeña representación de un movimiento enorme que continuará trabajando en solidaridad con el pueblo palestino y el pueblo libanés que se aferra a su tierra. El objetivo está claro: acabar con la ocupación, el apartheid y el genocidio, escenario que solo podrá alcanzarse con el fin del proyecto colonial sionista”.

La también representante de la plataforma, Isabel Eguiguren, ha señalado desde el sur de Líbano que “hemos podido comprobar que la mayoría de los edificios destruidos son casas, la gobernación o el mismo banco de Líbano con lo que parece claro que los objetivos están siendo civiles”. Para Eguiguren lo más complicado ha sido compartir con distintas mujeres los asesinatos de sus hijos, conocer viudas con hijos recién nacidos, ver a familias enteras esperar días a las afueras de sus pueblos que les dejen entrar para reconstruir sus viviendas o escuchar la dureza a la que se ha tenido que enfrentar el personal de los hospitales que ha tenido que quedarse a “vivir” allí durante meses debido al asedio que estaban sufriendo”.
Cabe recordar que, desde principios de marzo, ya son 4.000 las personas asesinadas al sur de Líbano y 12.000 las heridas, mientras el Estado de Israel sigue ocupando tierras libanesas.
Por su parte, la delegación aún estará unos días en la zona reuniéndose con distintas organizaciones y visitará varios campos de refugiados palestinos, personas a quienes afecta doblemente esta invasión por ser nuevamente desplazadas por la brutalidad de las fuerzas de ocupación sionistas.
Esta visita, además, pretende reforzar los vínculos entre los movimientos de solidaridad europeos y las organizaciones libanesas y palestinas, así como contribuir a visibilizar una realidad que, según denuncian distintas organizaciones, suele quedar sepultada bajo el silencio, la indiferencia y la complicidad de la comunidad internacional.








